A partir del 1 de julio, una vez finalice el plazo para presentar la declaración de la renta de 2024, la Agencia Tributaria comenzará a remitir cartas a determinados contribuyentes en cuya declaración se hayan detectado posibles errores o incoherencias. Estas misivas, coloquialmente conocidas como «cartas del miedo», forman parte de una campaña de vigilancia fiscal y tienen como principal objetivo invitar a los ciudadanos a revisar y, si es necesario, corregir su declaración. Se estima que se enviarán alrededor de 80.000 notificaciones. Algunas de estas comunicaciones requieren una respuesta obligatoria, mientras que otras tienen un carácter meramente informativo.
El contenido de las cartas varía según la naturaleza del caso. En situaciones de discrepancias leves, Hacienda puede remitir un requerimiento o una propuesta de liquidación. Si el caso reviste mayor gravedad, se puede notificar el inicio de una inspección o de un procedimiento sancionador. También es posible que el contribuyente reciba resoluciones relativas a procedimientos ya concluidos, o comunicaciones informativas sin obligación de respuesta. Las más severas son las providencias de apremio y las diligencias de embargo, que exigen el abono inmediato de una deuda tributaria.
No responder a estas comunicaciones puede acarrear consecuencias económicas significativas. Las sanciones por presentar la declaración fuera de plazo oscilan entre el 50 % y el 150 % del importe pendiente. Si la deuda no se paga por motivos como la falta de fondos o errores bancarios, se aplican recargos que van del 10 % al 20 %. Incluso cuando se trata de declaraciones sin resultado a ingresar, presentadas fuera de plazo, se pueden imponer multas fijas de hasta 200 euros. Ignorar estas cartas puede derivar en actuaciones administrativas más complejas y costosas.
Ante la recepción de una notificación, el contribuyente tiene la posibilidad de actuar antes de que se inicie un procedimiento formal. Se pueden presentar declaraciones complementarias, entregar la documentación justificativa necesaria o solicitar un aplazamiento si no se puede hacer frente al pago en ese momento. José María Mollinedo, portavoz del sindicato de técnicos de Hacienda (Gestha), recuerda que estas comunicaciones buscan ante todo prevenir y dar la oportunidad de corregir errores de forma voluntaria. Actuar con rapidez puede suponer una reducción importante de las posibles sanciones.
ACAT – (El Confidencial, 20-05-2025)